EL Profeta Lut (Lot)


EL Profeta Lut (Lot)

El Profeta Lut y su familia vivían entre gentes muy desobedientes y malvadas. Estas gentes hacían muchas cosas que Dios había prohibido. Así que Dios ordenó a Lut que les dijera: -Debéis dejar de hacer el mal y creer en Dios. Dios me ha enviado para avisaros de un castigo terrible que caerá sobre vosotros si no le obedecéis.

Pero la gente se negó a escuchar a Lut. Y llegaron a reírse de el porque no les acompañaba cuando hacían cosas malvadas.

Un día, unos visitantes vinieron a ver a Lut. La gente malvada quiso coger a sus visitantes para hacerles daño. Lut temía que no iba a poder proteger a sus invitados. Pero, para gran sorpresa y alivio de Lut, los visitantes dijeron: -No tienes por qué tener miedo. Estos malvados no pueden hacernos daño, porque nosotros somos enviados de Dios. Hemos venido de parte de Dios para decirte que lleves a tu familia y abandones la ciudad por la noche. Ninguno de vosotros debe volver la cabeza para mirar atrás, ni quedarse rezagado. Sólo los que salgan sin mirar hacia atrás se salvarán-.

Enseguida Lut, se dio cuenta de que eran verdaderamente ángeles enviados por Dios. Habían venido para que Lut y su familia pudieran escapar y ponerse a salvo, porque Dios iba a castigar a los malvados de aquella ciudad. Lut y su familia, que habían creído y rezaban a Dios iban a ser salvados.

Inmediatamente, Lut y su familia se prepararon y salieron de su casa por la noche cuando estaba oscuro, para que la gente malvada no les viera. Pero, justo cuando estaban alejándose, la mujer de Lut se volvió y se quedó rezagad, negó a creer en Dios y fue desobediente. Y por eso no se salvó del castigo y de la muerte cuando Dios envió una lluvia de fuego y de piedras. Todas las casas de la ciudad quedaron destruidas y los desobedientes murieron bajo la lluvia de fuego y piedras.

Solamente Lut y el resto de su familia fueron rescatados ellos alabaron a Dios y le dieron gracias por haberles salvado.